Mirada, humor, concepto y reflexión.
Sobre mí
Alicantina y muy del mar. Durante años desarrollé mi carrera como arquitecta diseñando galerías comerciales para marcas como Carrefour, y también compaginando proyectos en mi propio estudio. Paralelamente fui desarrollando mi faceta artística a través de la pintura plástica, disciplina a la que hoy me dedico plenamente.
Creo que mi formación como arquitecta influye directamente y de forma natural en mi trabajo artístico, llevándome hacia obras de gran formato, cercanas al mural (ámbito en el que también trabajo) como una manera de unir mis dos pasiones: la arquitectura y el arte. En mis piezas doy especial importancia al concepto y a la reflexión detrás de cada obra, buscando siempre un lenguaje divertido, con un punto de humor y diversión.
Algo que mucha gente no sabe es que mi abuelo era un pintor alicantino, Manuel Baeza, y muralista. Él quiso que mi padre estudiase arquitectura para hacer proyectos juntos, pero hizo letras. A menudo pienso que estoy cerrando algo entre ellos con mi vida profesional.